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La
metodología paso a paso
Redacción del documento
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Esqueleto básico para un documento de
sistematización
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Título
Presentación
Resumen
Contenido
1. Introducción (explicando qué es lo que busca el documento y cómo se
presentará la información)
2 Aspectos generales: descripción de la zona, la población o el grupo
meta, el contexto, la problemática que se quería solucionar y los
antecedentes
3. Descripción de la experiencia: descripción de todo lo hecho y lo
logrado, incluyendo las dificultades o problemas enfrentados
4. El análisis, según los parámetros y los indicadores seleccionados
5. Las conclusiones, incluyendo las lecciones aprendidas y las
recomendaciones
Referencias (las fuentes de nuestra información, sea
producida por nosotros mismos o consultada)
Anexos
(información
que puede ayudar a comprender mejor la experiencia; se pueden incluir
gráficos, estadísticas, testimonios, transcripciones de documentos,
etc.)
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Por
lo general buscamos publicar un libro (o un documento en algún otro
formato), y de esa manera mostrar y difundir el conocimiento producido.
Esto implica todo un trabajo de edición, corrección, diseño e
impresión, así como cuidar que el producto final sea visualmente
agradable. Pero antes de todo eso, presentar información escrita
implica un proceso de redacción.
El
objetivo de esta última etapa es presentar los resultados de la
sistematización de un modo accesible, capaz de llegar a quienes puedan
beneficiarse directamente de ella. Como dijimos antes, los resultados
pueden presentarse como un artículo breve para publicarlo en una
revista, como un video, como un libro. Podemos también aprovechar los
medios electrónicos de comunicación para alcanzar a nuestra audiencia a
distancia; un libro no necesariamente tiene que imprimirse.
Escribir, al igual que dibujar, es un arte y a algunas personas, por
tener mayor experiencia o destreza en ello, se les hace más fácil que a
otras. No podemos establecer una receta o dictar instrucciones que
aseguren una redacción adecuada si se siguen al pie de la letra. Lo que
expondremos a continuación son sólo algunas recomendaciones que pueden
ayudar a quienes deben presentar sus ideas a hacerlo de la mejor
manera.
a)
Forma y diseño del documento
1.
Utiliza un esquema o
esqueleto predeterminado. Ya sea que pensemos en nuestro
producto final en forma de libro o de artículo, conviene determinar su
estructura antes de empezar a escribir (ver recuadro). De esta manera,
al tomar la información ordenada en los cuadros, nos es más fácil
«colocarla» en el lugar respectivo.
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Cuotas
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Si
pensamos en un libro como soporte para presentar los resultados de una
sistematización y creemos que este libro puede tener unas 50 páginas,
la estructura o esqueleto básico se dividiría así:
Presentación:
1 página
Resumen: 1 página
Contenido: 1 página
1. Introducción: 2 páginas
2. Aspectos generales: 5 páginas
3. Descripción de la experiencia: 14 páginas
4. El análisis: 17 páginas
5. Las conclusiones: 5 páginas
Referencias: 1 página
Anexos: 3 páginas
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2.
Establece cuotas para
cada sección, como medio para dedeterminar terminar el nivel de detalle
que alcanzará cada una. Las cuotas pueden ser el número de
páginas o el espacio que asignaremos a cada una de las secciones del
esqueleto que nos sirve de guía. Aunque parezca que el número de
páginas no es importante, estas cuotas nos ayudarán a no extendernos
demasiado en la descripción de un punto en particular y nos obligarán a
buscar más información cuando no tengamos suficiente (ver recuadro). Es
importante recordar que estas cuotas no tienen que ser forzosamente
llenadas. Si en nuestro plan hemos asignado 14 páginas a describir la
experiencia, pero resulta que en ocho páginas lo hemos logrado, sería
innecesario seguir escribiendo sólo por obligación de cubrir la cuota.
Igualmente, si las cinco páginas para desarrollar aspectos generales no
son suficientes, podemos extendernos hasta que la sección esté
completa. Lo más importante es que podamos brindar a nuestros lectores
toda la información con claridad. Las cuotas asignadas representan el
peso que queremos dar a cada sección.
3.
Considera la relevancia
de la información presentada en cada momento. En relación
con las cuotas, debemos recordar que no toda la información que tenemos
es directamente relevante para tratar un tema particular. Dependiendo
del espacio con que contamos y del nivel de detalle que queremos
mostrar, esto muchas veces significa que debemos dejar de lado aquellos
datos u opiniones que no contribuyen a nuestro análisis.
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Títulos y explicaciones
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Evitemos
dos (o más) títulos seguidos:
4. Análisis
4.1.Participación
a) Involucramiento de las autoridades
Demos
información al lector de lo que viene:
4. Análisis Para detallar y profundizar la experiencia vivida, en este
capítulo presentamos el análisis. Esto se basa en cuatro parámetros
identificados con la población con la que trabajamos: la participación,
la concertación, el impacto y la sostenibilidad.
4.1.Participación Este parámetro se refiere al nivel de involucramiento
de la población en la definición y en la ejecución de las actividades.
Para medirlo hemos considerado tres grupos poblacionales: las
autoridades, los representantes del gobierno y los agricultores. a)
Involucramiento de las autoridades.
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4.
Evita el uso exagerado
de títulos y subtítulos. Muchas veces es innecesario poner
título a una sección pequeña pero, si la división en secciones es
necesaria, debemos mantenerla simple y fácil de entender, evitando
hacer subdivisiones dentro de otras subdivisiones. Por ejemplo, si el
capítulo 2 se divide en tres secciones (2.1, 2.2 y 2.3), será mejor que
evitemos hacer una división dentro de alguna de ellas, a menos que sea
imprescindible. Y en este caso, será mejor no numerar las nuevas
divisiones o utilizar un orden sencillo, como a), b), c), y no 2.1.1,
2.1.2 ó, aún peor, 2.1.1.1, 2.1.2.1. Asimismo, debemos evitar confundir
una división por secciones con un listado: a veces, al enlistar cosas
las convertimos en títulos y las desarrollamos por separado, cuando un
párrafo para cada elemento de la lista sería suficiente.
5.
Indica el contenido de
cada capítulo o sección principal. Luego de cada título y
especialmente cuando el texto se divide de inmediato en secciones o
subcapítulos, conviene señalar brevemente qué es lo que el lector va a
encontrar (ver recuadro). Esto motivará al lector a leer esa sección (o
por lo menos le permitirá saber qué se pierde si la salta), aunque esto
signifique incluir una mayor cantidad de texto.
b)
Lenguaje y estilo del texto
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Frases cortas
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¿Qué
párrafo se entiende mejor?
Nuestro
ámbito de intervención han sido los bosques con características físicas
especiales, ubicados principalmente en los departamentos de Cajamarca,
Amazonas y Lambayeque, que se caracterizan por ser ecosistemas frágiles
del bosque seco tropical que soportan largos períodos de déficit
hídrico, con lenta capacidad de regeneración natural, con limitada
precipitación pluvial que anualmente oscila entre 60 y 120 mm.
En
este punto describimos nuestro ámbito de intervención, centrándonos en
las características físicas de estos bosques. Están ubicados
principalmente en los departamentos de Cajamarca, Amazonas y
Lambayeque, y se caracterizan por ser ecosistemas frágiles del bosque
seco tropical. Como se ha señalado, estos bosques soportan largos
períodos de déficit hídrico, por lo que presentan una lenta capacidad
de regeneración natural. La zona registra una precipitación pluvial
limitada que oscila entre 60 y 120 mm al año.
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1.
Usa frases cortas.
Un párrafo que tiene sólo una larga oración es muy difícil de leer. Es
mejor dividir este texto usando fórmulas comunes como «Igualmente...»;
«Por otro lado...»; «De la misma manera...», o «Por el contrario...».
Así, con una nueva frase breve podemos seguir hablando sobre el mismo
tema. Una buena idea es mezclar frases cortas y largas para lograr
variedad y hacer el texto más fácilmente comprensible (ver recuadro)
2.
Usa conjugaciones
personales. Una frase es más fácil de entender y más vívida,
si el orden de sus componentes (sujeto, verbo y objeto o complemento)
permite la conjugación activa del verbo, en lugar de utilizar fórmulas
impersonales («se hace», «se decide»), infinitivos («el hacer», «el
decidir») y gerundios («haciendo», «decidiendo »). Así, «Pedro vio la
televisión», es una frase más clara, más corta y menos formal que «La
televisión fue vista por Pedro», y por ello es preferible. Otro
ejemplo: «El equipo evaluará el proyecto la próxima semana» sería
preferible que: «La próxima semana, el proyecto será evaluado por los
miembros del equipo». Hay que evitar dar rodeos (hipérboles) para decir
lo que queremos decir.
3.
Escoge frases simples y
usa sinónimos conocidos. Es mejor decir «agua» que «líquido
elemento». Al escribir debemos imaginar que estamos hablando con
nuestros lectores para comunicarles lo más directamente posible lo que
queremos decir. Para ello es mejor usar palabras que puedan ser
fácilmente comprendidas.
4.
Apóyate en testimonios
o citas textuales. Incluir opiniones de los diferentes
actores entre comillas sirve para darle peso a lo que estamos diciendo,
y también para demostrar que nuestras afirmaciones no reflejan
necesariamente la opinión de quien escribe, sino de uno o varios
actores.
5.
Evita usar siglas,
acrónimos y abreviaturas. Cuando no queda otra alternativa,
indica su significado la primera vez que utilizas una abreviatura,
incluyendo aquellas siglas que pueden ser conocidas por la mayoría de
los lectores potenciales, como FAO, ONU, MINAG o SENASA. Si vamos a
hablar de la Organización de las Naciones Unidas a lo largo de un
capítulo, conviene mencionar el nombre completo la primera vez, seguido
del acrónimo o siglas entre paréntesis: «(ONU)», y continuar utilizando
sólo las siglas en las siguientes menciones. Pero si la primera vez que
vamos a hablar del Servicio Nacional de Sanidad Agraria sólo escribimos
«SENASA», dejaremos a muchos lectores que desconocen este acrónimo sin
saber de qué estamos hablando. De igual manera, si sólo volvemos a
mencionar esta institución 40 páginas más adelante, lo más probable es
que el lector ya no recuerde el significado del acrónimo, por lo que lo
ideal sería volver a escribir el nombre completo y no utilizar las
siglas.
6.
Evita usar términos que
no son de conocimiento común, aun si son fácilmente reconocidos en tu
ámbito de trabajo. No todos los lectores entenderán a qué
nos referimos, por ejemplo, cuando hablamos de «subcorredores» o de
«Unidades Operadoras Locales». Trata de evitar también el uso de jerga
especializada o de formas muy locales del lenguaje.
7.
Usa listados para
separar y organizar grandes cantidades de información, tal como estamos
haciendo con estas recomendaciones. A lo largo de este
manual hemos utilizado listados en varias ocasiones buscando presentar
la información más claramente.
8.
Piensa en apoyos
gráficos como fotos, esquemas, diagramas y tablas. Esto es
útil a lo largo de todo el documento, comenzando con un mapa en la
sección de descripción del ámbito de intervención. Recuerda, sin
embargo, que los gráficos deben ayudar a esclarecer el tema del que se
habla a través de la simplificación. Evita en lo posible desarrollar
complejos diagramas de flujo que puedan hacer aún más confuso un
proceso en el que intervienen muchas variables.
9.
¡Sé breve! La
primera versión de un documento suele tener muchos vacíos y siempre
necesita mejoras en la forma de presentar las principales ideas. La
mejor recomendación para abordar estos problemas es dar el texto a la
mayor cantidad posible de personas para que lo lean. Si lo lee alguien
que ha participado en la experiencia, podrá decirnos si falta describir
algunas actividades. Otros podrán incluir sus opiniones sobre lo que
hemos dicho en el análisis. Por otro lado, si lo lee alguien que no
está familiarizado con la experiencia, podrá decirnos si lo que
presentamos se puede entender claramente. En cualquier caso, los
beneficios de tener lectores externos para nuestro borrador son muchos.
10.
Llévalo a la práctica.
La mejor manera de entender cómo se realiza una sistematización es
llevarla a cabo en la práctica. Muchos aspectos del proceso que en este
manual pueden parecer muy complicados, son en realidad fáciles cuando
los desarrollamos en lo concreto. Es un caso de aprender haciendo. Hay
que perder el miedo ante el aprendizaje de un nuevo método, pues al
hacerlo estaremos preparados para aprender también de nuestra propia
experiencia. Así, seremos capaces de compartir estos aprendizajes con
otros y todos podremos disfrutar de sus beneficios. Y si el formato que
has elegido para presentar los resultados de tu sistematización es un
artículo, no olvides enviarlo a leisa revista de agroecología para
publicarlo en un medio de gran circulación.
En
esta sección de Documentación y sistematización
puedes echar un vistazo a otros ejemplos, llenar los cuadros y
enviarnos tus comentarios y sugerencias. Nosotros seguiremos
actualizando y mejorando este manual e incluiremos los comentarios y
experiencias que los lectores compartan con nosotros. Esperamos pronto
recibir tu comunicación.
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