sistematización y documentación de experiencias LEISA revista de agroecología
Metodología
Experiencias
Sistematización
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índice Índice
Presentación
Introducción
La sistematización de experiencias
  Principios
  Condiciones que hay que tener en cuenta
La metodología paso a paso
  Definición del punto de partida
  Delimitación
  Descripción de la experiencia
  Análisis
  Presentación de los resultados
  Redacción del documento
Referencias
Anexo: un caso
< Aprender de la experiencia. Una metodología para la sistematización

La metodología paso a paso
Redacción del documento

Esqueleto básico para un documento de sistematización

Título
Presentación
Resumen
Contenido

1. Introducción (explicando qué es lo que busca el documento y cómo se presentará la información)
2 Aspectos generales: descripción de la zona, la población o el grupo meta, el contexto, la problemática que se quería solucionar y los antecedentes
3. Descripción de la experiencia: descripción de todo lo hecho y lo logrado, incluyendo las dificultades o problemas enfrentados
4. El análisis, según los parámetros y los indicadores seleccionados
5. Las conclusiones, incluyendo las lecciones aprendidas y las recomendaciones

Referencias (las fuentes de nuestra información, sea producida por nosotros mismos o consultada)
Anexos (información que puede ayudar a comprender mejor la experiencia; se pueden incluir gráficos, estadísticas, testimonios, transcripciones de documentos, etc.)

Por lo general buscamos publicar un libro (o un documento en algún otro formato), y de esa manera mostrar y difundir el conocimiento producido. Esto implica todo un trabajo de edición, corrección, diseño e impresión, así como cuidar que el producto final sea visualmente agradable. Pero antes de todo eso, presentar información escrita implica un proceso de redacción.

El objetivo de esta última etapa es presentar los resultados de la sistematización de un modo accesible, capaz de llegar a quienes puedan beneficiarse directamente de ella. Como dijimos antes, los resultados pueden presentarse como un artículo breve para publicarlo en una revista, como un video, como un libro. Podemos también aprovechar los medios electrónicos de comunicación para alcanzar a nuestra audiencia a distancia; un libro no necesariamente tiene que imprimirse.

Escribir, al igual que dibujar, es un arte y a algunas personas, por tener mayor experiencia o destreza en ello, se les hace más fácil que a otras. No podemos establecer una receta o dictar instrucciones que aseguren una redacción adecuada si se siguen al pie de la letra. Lo que expondremos a continuación son sólo algunas recomendaciones que pueden ayudar a quienes deben presentar sus ideas a hacerlo de la mejor manera.

a) Forma y diseño del documento

1. Utiliza un esquema o esqueleto predeterminado. Ya sea que pensemos en nuestro producto final en forma de libro o de artículo, conviene determinar su estructura antes de empezar a escribir (ver recuadro). De esta manera, al tomar la información ordenada en los cuadros, nos es más fácil «colocarla» en el lugar respectivo.

Cuotas

Si pensamos en un libro como soporte para presentar los resultados de una sistematización y creemos que este libro puede tener unas 50 páginas, la estructura o esqueleto básico se dividiría así:

Presentación: 1 página
Resumen: 1 página
Contenido: 1 página
1. Introducción: 2 páginas
2. Aspectos generales: 5 páginas
3. Descripción de la experiencia: 14 páginas
4. El análisis: 17 páginas
5. Las conclusiones: 5 páginas
Referencias: 1 página
Anexos: 3 páginas

2. Establece cuotas para cada sección, como medio para dedeterminar terminar el nivel de detalle que alcanzará cada una. Las cuotas pueden ser el número de páginas o el espacio que asignaremos a cada una de las secciones del esqueleto que nos sirve de guía. Aunque parezca que el número de páginas no es importante, estas cuotas nos ayudarán a no extendernos demasiado en la descripción de un punto en particular y nos obligarán a buscar más información cuando no tengamos suficiente (ver recuadro). Es importante recordar que estas cuotas no tienen que ser forzosamente llenadas. Si en nuestro plan hemos asignado 14 páginas a describir la experiencia, pero resulta que en ocho páginas lo hemos logrado, sería innecesario seguir escribiendo sólo por obligación de cubrir la cuota. Igualmente, si las cinco páginas para desarrollar aspectos generales no son suficientes, podemos extendernos hasta que la sección esté completa. Lo más importante es que podamos brindar a nuestros lectores toda la información con claridad. Las cuotas asignadas representan el peso que queremos dar a cada sección.

3. Considera la relevancia de la información presentada en cada momento. En relación con las cuotas, debemos recordar que no toda la información que tenemos es directamente relevante para tratar un tema particular. Dependiendo del espacio con que contamos y del nivel de detalle que queremos mostrar, esto muchas veces significa que debemos dejar de lado aquellos datos u opiniones que no contribuyen a nuestro análisis.

Títulos y explicaciones

Evitemos dos (o más) títulos seguidos:
4. Análisis
4.1.Participación
a) Involucramiento de las autoridades

Demos información al lector de lo que viene:
4. Análisis Para detallar y profundizar la experiencia vivida, en este capítulo presentamos el análisis. Esto se basa en cuatro parámetros identificados con la población con la que trabajamos: la participación, la concertación, el impacto y la sostenibilidad.
4.1.Participación Este parámetro se refiere al nivel de involucramiento de la población en la definición y en la ejecución de las actividades. Para medirlo hemos considerado tres grupos poblacionales: las autoridades, los representantes del gobierno y los agricultores. a) Involucramiento de las autoridades.

4. Evita el uso exagerado de títulos y subtítulos. Muchas veces es innecesario poner título a una sección pequeña pero, si la división en secciones es necesaria, debemos mantenerla simple y fácil de entender, evitando hacer subdivisiones dentro de otras subdivisiones. Por ejemplo, si el capítulo 2 se divide en tres secciones (2.1, 2.2 y 2.3), será mejor que evitemos hacer una división dentro de alguna de ellas, a menos que sea imprescindible. Y en este caso, será mejor no numerar las nuevas divisiones o utilizar un orden sencillo, como a), b), c), y no 2.1.1, 2.1.2 ó, aún peor, 2.1.1.1, 2.1.2.1. Asimismo, debemos evitar confundir una división por secciones con un listado: a veces, al enlistar cosas las convertimos en títulos y las desarrollamos por separado, cuando un párrafo para cada elemento de la lista sería suficiente.

5. Indica el contenido de cada capítulo o sección principal. Luego de cada título y especialmente cuando el texto se divide de inmediato en secciones o subcapítulos, conviene señalar brevemente qué es lo que el lector va a encontrar (ver recuadro). Esto motivará al lector a leer esa sección (o por lo menos le permitirá saber qué se pierde si la salta), aunque esto signifique incluir una mayor cantidad de texto.

b) Lenguaje y estilo del texto

Frases cortas

¿Qué párrafo se entiende mejor?

Nuestro ámbito de intervención han sido los bosques con características físicas especiales, ubicados principalmente en los departamentos de Cajamarca, Amazonas y Lambayeque, que se caracterizan por ser ecosistemas frágiles del bosque seco tropical que soportan largos períodos de déficit hídrico, con lenta capacidad de regeneración natural, con limitada precipitación pluvial que anualmente oscila entre 60 y 120 mm.

En este punto describimos nuestro ámbito de intervención, centrándonos en las características físicas de estos bosques. Están ubicados principalmente en los departamentos de Cajamarca, Amazonas y Lambayeque, y se caracterizan por ser ecosistemas frágiles del bosque seco tropical. Como se ha señalado, estos bosques soportan largos períodos de déficit hídrico, por lo que presentan una lenta capacidad de regeneración natural. La zona registra una precipitación pluvial limitada que oscila entre 60 y 120 mm al año.

1. Usa frases cortas. Un párrafo que tiene sólo una larga oración es muy difícil de leer. Es mejor dividir este texto usando fórmulas comunes como «Igualmente...»; «Por otro lado...»; «De la misma manera...», o «Por el contrario...». Así, con una nueva frase breve podemos seguir hablando sobre el mismo tema. Una buena idea es mezclar frases cortas y largas para lograr variedad y hacer el texto más fácilmente comprensible (ver recuadro)

2. Usa conjugaciones personales. Una frase es más fácil de entender y más vívida, si el orden de sus componentes (sujeto, verbo y objeto o complemento) permite la conjugación activa del verbo, en lugar de utilizar fórmulas impersonales («se hace», «se decide»), infinitivos («el hacer», «el decidir») y gerundios («haciendo», «decidiendo »). Así, «Pedro vio la televisión», es una frase más clara, más corta y menos formal que «La televisión fue vista por Pedro», y por ello es preferible. Otro ejemplo: «El equipo evaluará el proyecto la próxima semana» sería preferible que: «La próxima semana, el proyecto será evaluado por los miembros del equipo». Hay que evitar dar rodeos (hipérboles) para decir lo que queremos decir.

3. Escoge frases simples y usa sinónimos conocidos. Es mejor decir «agua» que «líquido elemento». Al escribir debemos imaginar que estamos hablando con nuestros lectores para comunicarles lo más directamente posible lo que queremos decir. Para ello es mejor usar palabras que puedan ser fácilmente comprendidas.

4. Apóyate en testimonios o citas textuales. Incluir opiniones de los diferentes actores entre comillas sirve para darle peso a lo que estamos diciendo, y también para demostrar que nuestras afirmaciones no reflejan necesariamente la opinión de quien escribe, sino de uno o varios actores.

5. Evita usar siglas, acrónimos y abreviaturas. Cuando no queda otra alternativa, indica su significado la primera vez que utilizas una abreviatura, incluyendo aquellas siglas que pueden ser conocidas por la mayoría de los lectores potenciales, como FAO, ONU, MINAG o SENASA. Si vamos a hablar de la Organización de las Naciones Unidas a lo largo de un capítulo, conviene mencionar el nombre completo la primera vez, seguido del acrónimo o siglas entre paréntesis: «(ONU)», y continuar utilizando sólo las siglas en las siguientes menciones. Pero si la primera vez que vamos a hablar del Servicio Nacional de Sanidad Agraria sólo escribimos «SENASA», dejaremos a muchos lectores que desconocen este acrónimo sin saber de qué estamos hablando. De igual manera, si sólo volvemos a mencionar esta institución 40 páginas más adelante, lo más probable es que el lector ya no recuerde el significado del acrónimo, por lo que lo ideal sería volver a escribir el nombre completo y no utilizar las siglas.

6. Evita usar términos que no son de conocimiento común, aun si son fácilmente reconocidos en tu ámbito de trabajo. No todos los lectores entenderán a qué nos referimos, por ejemplo, cuando hablamos de «subcorredores» o de «Unidades Operadoras Locales». Trata de evitar también el uso de jerga especializada o de formas muy locales del lenguaje.

7. Usa listados para separar y organizar grandes cantidades de información, tal como estamos haciendo con estas recomendaciones. A lo largo de este manual hemos utilizado listados en varias ocasiones buscando presentar la información más claramente.

8. Piensa en apoyos gráficos como fotos, esquemas, diagramas y tablas. Esto es útil a lo largo de todo el documento, comenzando con un mapa en la sección de descripción del ámbito de intervención. Recuerda, sin embargo, que los gráficos deben ayudar a esclarecer el tema del que se habla a través de la simplificación. Evita en lo posible desarrollar complejos diagramas de flujo que puedan hacer aún más confuso un proceso en el que intervienen muchas variables.

9. ¡Sé breve! La primera versión de un documento suele tener muchos vacíos y siempre necesita mejoras en la forma de presentar las principales ideas. La mejor recomendación para abordar estos problemas es dar el texto a la mayor cantidad posible de personas para que lo lean. Si lo lee alguien que ha participado en la experiencia, podrá decirnos si falta describir algunas actividades. Otros podrán incluir sus opiniones sobre lo que hemos dicho en el análisis. Por otro lado, si lo lee alguien que no está familiarizado con la experiencia, podrá decirnos si lo que presentamos se puede entender claramente. En cualquier caso, los beneficios de tener lectores externos para nuestro borrador son muchos.

10. Llévalo a la práctica. La mejor manera de entender cómo se realiza una sistematización es llevarla a cabo en la práctica. Muchos aspectos del proceso que en este manual pueden parecer muy complicados, son en realidad fáciles cuando los desarrollamos en lo concreto. Es un caso de aprender haciendo. Hay que perder el miedo ante el aprendizaje de un nuevo método, pues al hacerlo estaremos preparados para aprender también de nuestra propia experiencia. Así, seremos capaces de compartir estos aprendizajes con otros y todos podremos disfrutar de sus beneficios. Y si el formato que has elegido para presentar los resultados de tu sistematización es un artículo, no olvides enviarlo a leisa revista de agroecología para publicarlo en un medio de gran circulación.

En esta sección de Documentación y sistematización puedes echar un vistazo a otros ejemplos, llenar los cuadros y enviarnos tus comentarios y sugerencias. Nosotros seguiremos actualizando y mejorando este manual e incluiremos los comentarios y experiencias que los lectores compartan con nosotros. Esperamos pronto recibir tu comunicación.


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