•
quién participará
en el proceso: después de identificar a todos los
actores que han estado relacionados con la experiencia (autoridades,
agricultores, grupos de mujeres, instituciones, escuelas), debemos
decidir cuáles de ellos podrían tener una participación relevante o
útil en el proceso. Es probable que solicitemos la participación de
algunos de ellos sólo para que nos brinden información. Aún así,
debemos compaginar esta meta, útil para la delimitación, con la
intención de que participen tantos involucrados en la experiencia como
sea posible, de modo que sus opiniones estén bien representadas
(incluyendo la opinión de los miembros de equipo de un proyecto). Esto
ayudará a lograr una sistematización más rigurosa;
•
quién coordinará el
proceso: aún cuando la sistematización debe ser un
proceso altamente participativo, es conveniente tener un coordinador
que se responsabilice de definir un plan de trabajo (y de asegurar que
se cumpla), de convocar reuniones, de que las diferentes actividades se
lleven a cabo y de que se alcancen los objetivos;
•
de qué recursos
disponemos: considerando que la principal limitación
está en el tiempo con que cuentan los participantes y en la
disponibilidad de recursos, conviene determinar desde el principio
cuáles son los recursos disponibles. Hay que tener en cuenta
principalmente los recursos financieros (pago al personal, otros
gastos), pero también los materiales o equipos que podemos necesitar:
una camioneta para las visitas al campo, equipos de oficina para la
redacción, etc. Debe quedar bien claro, además, cuánto tiempo dedicarán
los participantes a la sistematización, de modo que puedan programarlo;
•
los plazos:
en relación con los puntos anteriores, debemos determinar no sólo
cuánto tiempo durará el proceso de sistematización, sino también los
momentos en que debemos
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Es necesario incluir una breve
presentación del marco general en el que se planteó y desarrolló la
experiencia.
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terminar
las diferentes etapas. Acordar un cronograma y establecer plazos
resulta fundamental para alcanzar los objetivos;
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con qué información
contamos de antemano: muchas veces tenemos ya descrito
lo que hemos hecho o contamos con informes de evaluaciones que dan
cuenta del éxito o el fracaso de lo que queríamos hacer. Es conveniente
entonces partir con un pequeño inventario de la documentación
relacionada con la experiencia, considerando tanto los documentos
internos como aquellas fuentes ajenas a nuestra institución u
organización;
•
qué información
debemos buscar: conociendo lo que ya tenemos, podemos
determinar qué información aún necesitamos conseguir o producir. Para
esto, tal vez sea necesario ponernos en contacto con personas que han
sido parte de la experiencia pero que ya no están involucradas. Debemos
buscar también fotos, mapas, diagramas y otra información no escrita;
•
para qué y para
quién: es conveniente que todos los involucrados tengan
claras las razones que están detrás del proceso así como los resultados
que se espera alcanzar. También debemos definir quiénes serán los
beneficiarios directos del proceso, pues esto afectará el formato y el
lenguaje en que presentemos los resultados. También es necesario
incluir una breve presentación del marco general en el que se planteó y
desarrolló la experiencia, incluyendo a la institución o iniciativa que
la puso en marcha. Esto significa que debemos especificar los
siguientes puntos:
•
los objetivos
generales de la organización responsable del proyecto:
el enfoque que utiliza, las razones por las que trabaja en una región
en particular, los planteamientos que responden a su presencia en una
zona, las estrategias generales según las cuales organiza y realiza sus
actividades;
•
la estructura de la
organización: la manera en que organiza su trabajo en el
campo, la composición de sus equipos, su logística básica;
•
el período en el
cual se programaron las actividades: los plazos y las
circunstancias específicas que definieron estos momentos;
•
las relaciones con
otros actores: incluyendo organizaciones de base,
instituciones, autoridades, representantes del gobierno, instituciones
u organismos de financiamiento, entre otros.